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jueves, 30 de diciembre de 2010

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No se puede ir por la vida esquivando mentiras, como balas. Reteniendo verdades a medias o derrochando confianza. No se puede caer reiteradamente  en el mismo problema. No se puede vivir de vacío, de decepción ni de frío. No se puede.

martes, 28 de diciembre de 2010

Un buen año.

Un año más que termina, o eso dicen. 
Inevitablemente, siempre me da por hacer balance. En cierta manera nos sirve para creer que después de las doce uvas las cosas irán mejor, que podemos empezar algo de nuevo que en el año anterior nos salió mal. Pero también nos invade la tristeza, y es que aunque sea corto, se trata de una especie de duelo.
Este ha sido un buen año, con sus pros y sus contras pero del que más he aprendido, eso sin dudarlo. Aunque suena típico tengo que agradecer a todas las personas que han estado conmigo los 365 días, pero también a todas aquellas que llegaron más tarde, esas que en su momento se preocuparon y aun se preocupan por mi. Digamos que si estoy aquí, es por algo. Que si las he conocido, es porque bueno, serán importantes en mi vida. Que si para mi son las mejores es porque se que puedo confiar en ellas.
Feliz Año Nuevo y que vuestros deseos se cumplan bla, bla, bla...
Y recordad que si perdéis, habéis ganado historias que contar y que si caéis en picado, es porque fuisteis nubes con la mente.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Estrella fugaz.

Cada noche se acostaba sobre el césped del patio trasero a observar de manera ensimismada las estrellas, ha sido así desde que tiene conciencia. Es cierto que siempre le gustó todo aquello que no podía tener, como una casa con balcón y un altillo en dónde escribir. Pero el asunto de las estrellas era en extremo peculiar, casi como un ritual en el que se sumergía cada noche despejada de verano. Todas las estrellas fugaces que veía las guardaba en su memoria. Observaba esos pequeños brillantes en el cielo con la certeza de que más allá había algo más, de que no eran simples esferas de tierra donde morían todos los sueños y esperanzas de los que se atreven a ilusionarse. Ese no era su único anhelo, creía también en la honestidad, en el poder de la palabra y en los finales felices. Cada noche, volvía a esperar lo mismo, intentaba no parpadear para no perderse el instante en el que la pequeña escurridiza, atravesaba el cielo. Esos segundos aunque la llenaban de alegría también la ensombrecían después de apagada la luz. Es cierto que también siempre le gustó todo aquello que le hacía mal, como la mala comida, el sedentarismo y alguien cuyo apodo es mejor no nombrar. De eso podrían decirse muchas cosas, pero mejor no digamos nada.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Little.


Cuando era pequeña mi abuelo me dio un billete de veinte euros y me dijo: "diez para ti y diez para tu hermano". Lo que hice para dividir el dinero fue partir el billete a la mitad. Se puede decir que la tontería es infinitamente más fascinante que la inteligencia, porque la inteligencia tiene límites, pero la tontería no.

The Masterplan.






Quiero perderme y que nadie me busque. Soñar. Ser invisible. Volar y recorrer el mundo. Me gustaría perderme por las calles de una Barcelona mágica. Recorrer en bicicleta el monte Urgull, con un gorro azul. Llegar a lo alto del Empire State, y bajar corriendo porque tengo vértigo. Quiero sentarme a los pies de la Torre Eiffel y viajar en un autobús rojo, de dos pisos, en Londres. Quiero vivir en Italia, comiendo todos los días pasta y pizza. Quiero pasear por una playa del Cantábrico o pasar todo el día en una cala perdida en la costa Menorquina. Quiero gritar con la afición de mi equipo y ver como éste gana un título importante. Vivir un partido, desde el palco, en el estadio de fútbol más grande de Europa. Quiero pasar los días en un pueblo del Pirineo, y ver nevar desde una ventana. Quiero...

lunes, 20 de diciembre de 2010

XII

Me encanta diciembre. El último mes del año, el que más se hace esperar. Diciembre llena las calles de frío, ropa de invierno y adornos de navidad. Los abuelos preparan la cena para sus familias, los papás compran regalos y los hijos le dan esa chispa de magia a eso que hoy llamamos Navidad. Nervios de exámenes. Tardes en casa, con mantita, película y buena compañía. En diciembre cerramos una etapa para abrir otra. Reflexionamos sobre las situaciones vividas y creamos nuevos sueños para el año que está por venir. Otra cosa no sé, pero el año siempre lo acabamos con optimismo, deseando que lo que está por vivir sea incluso mejor que lo vivido. La mayoría de las veces se cumple...

sábado, 18 de diciembre de 2010

Apaga y vámonos.

El miedo es como la familia, todo el mundo tiene una pero, aunque se parezcan, los miedos son tan personales y diferentes como pueden serlo todas las familias del mundo. Hay miedos simples, miedos con los que uno aprende a ir conviviendo. Hay miedos hechos de inseguridades, miedo a quedarnos atrás, a no ser lo que soñamos, a no dar la talla... Luego está el miedo a ser culpables de lo que les pasa a los demás, y también a lo que no queremos sentir, a lo que no queremos mirar, a lo desconocido, como el miedo a la muerte o a que alguien a quien queremos desaparezca. 
Hoy he escuchado a Punset en la tele decir que la felicidad es la ausencia del miedo y entonces, me he dado cuenta de que últimamente, yo ya no tengo miedo.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

martes, 14 de diciembre de 2010

Apuesta de alto riesgo.


De repente algo se acciona en tu vida, y en ese momento sabes que las cosas van a cambiar. Aparece alguien que te dice que aflojes y cuando aflojas, te das cuenta de las cosas. De los pequeños detalles, como que hoy es martes catorce, que está sonando mi canción favorita, que ya no llueve, que...

viernes, 10 de diciembre de 2010

Una historia de tantas.


Es el prólogo de un momento que no se ha dado, pero se siente. Un momento que todavía se esconde entre paréntesis, que se deja intuir entre rendijas. Un momento que me hace fijar la mirada y perderla, me hace parecer tonta. Un momento que puede ser una vida.

jueves, 9 de diciembre de 2010

John Lennon.




Ayer se cumplieron 30 años desde que John Lennon se convirtió en una leyenda.

Irónico, sagaz, inteligente. Mucho se ha escrito sobre él. No queda practicamente nada que contar. Sus canciones hablan por sí solas. Era un músico que había conectado con la gente. Había despertado en muchas personas una esperanza y una ilusión en cambiar el mundo.
Influyente, pacifista, humanista, rebelde. Así era John. No solo transmitía sentimientos sino fuerza y coraje. De esa esencia y esa añoranza por mejorar la sociedad nació su célebre 'Imagine'. "Mi trabajo no acabará hasta que esté muerto y enterrado, y espero que eso sea dentro de mucho, mucho tiempo". Estas fueron algunas de las palabras que dijo en la última entrevista que concedió, horas antes de morir, a manos de un fanático seguidor. Quizás por la manera en que murió fue elevado a la categoría de mito.    

martes, 7 de diciembre de 2010

lunes, 6 de diciembre de 2010

WOODSTOCK




¿Y si volviésemos a la canción protesta, a los años 60, al no callarnos y no aguantar las cosas que no nos gustan? Ahora parece que nos han echo algo, algunos parecen tontos, se callan y aguantan con lo que les echen. Dejar de ser así y salir a la calle a protestar, dejaros de canciones que siempre hablan de amor, y escribir canciones en las que protestéis por lo que no os guste, los jóvenes siempre han sido los revolucionarios y hoy en día no se mueven del sofá.

jueves, 2 de diciembre de 2010

No aguanto, me robas la energía.


Si quieres, decimos a Sabina que nos nombre. 
Si quieres, hacemos el verano algo más largo. 

domingo, 28 de noviembre de 2010

I'm on the highway to hell.

Hay momentos en la vida, en los que una sola decisión cambia irremediablemente el curso de las cosas. Cuando le tienes que disparar a alguien, cuando decides quererlo o no quererlo, cuando decides mentir, traicionar u ocultar. Cruzar la línea. Esa décima de segundo podrá hacer girar todo al lado oscuro o inundarlo de luz. Podrá convertirte en un héroe o en un criminal. Podrá llevarte al cielo o al infierno, pero siempre será un lugar desde el que no podrás volver atrás.

viernes, 26 de noviembre de 2010

¡...!

Hablando en plata. Abandonar un sueño es como morise por fascículos. Con la diferencia de que esta colección no la acabas tu, sino que probablemente sea ella la que acabe contigo. El día que la empiezas no te das ni cuenta de lo que estás haciendo, porque con el nº1 tambien en este caso, vienen todo tipo de excusas y justificaciones de regalo. Que si ya es tarde para intentarlo, que si al fin y al cabo lo puedo seguir haciendo como hobby, que si en realidad te gusta vivir bien, que si no lo hago es por mi familia, que si necesito una garantía de seguridad, que si ya no tengo edad, ni dinero... lo que sea. Por eso, a todos los que hoy se planteen convertir sus expectativas en frustraciones. A todos los que pretendan inmolar su vocación con la dinamita del miedo. A todos los que alguna vez se hayan planteado un te imaginas. A todos esos, tan solo os haré una pregunta ¿tú de pequeño habrías querido ser tú? Y por favor, antes de contestar, intentad que la palabra tarde no rime con la palabra cobarde.
Una vez tuve un profesor que nos puso un único examen final. Nos dijo, “escribid lo que haríais a partir de mañana si hoy os tocasen mil millones". Y ahora volved la hoja, y me escribís por qué no lo empezáis a hacer ya, aunque no os hayan tocado.
Sólo hubo una forma correcta de contestar esa pregunta. Dejándola en blanco.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Dicen que el amor es como fumar.

Dicen que empiezas con los primeros besos, con las primeras caladas.. Te vas acostumbrando a ese cigarro después de comer y a sus palabras. Pero piensas que lo tienes controlado, puedes pasar días sin ese humo y sin sus caricias. Pero hay algo que no encaja, si tanto lo controlas... ¿Porqué siempre está el paquete de tabaco en el bolsillo y ese chico en tus pensamientos ?
Un día te encuentras en medio de un bar fumando un cigarro al lado de la persona que más quieres. Sí, los dos son vicios, pero uno te quita la vida poco a poco y otro te la da día a día. O al menos, eso dicen.

jueves, 18 de noviembre de 2010

París.


Créeme si te digo que París es adictiva. Tiene un no sé qué que se te agarra el pecho la primera vez que la pisas y ya no te suelta. Es hipnotizante, es puro negocio y arte. Viste de gris Eiffel y rojo Molino, azul Saint Michel e inmaculado Sagrado Corazón. Huele a historia, tiempo embotellado, a agua dulce y piratas bien educados. La ópera suena mientras dos señoritas toman café en una terraza enfrente de Channel. Un joven con sandalias, se lía un cigarrillo que se fuma a medias con la chica de las gafas de pasta negra. También comparten champán y sus autores favoritos que luego buscarán en alguna librería del Barrio Latino. Cuando tengas calor báñate en la Defensa, su fuente está acostumbrada a turistas inocentes que no saben esquivar sus escalones, aunque para escalones los de Montmartre. Debe de haber miles de ellos, son un atentado contra la salud. Aunque si llegas a subir las escaleras, cuando pasas por la Rue Meurt d'Art, respiras bohemia. Es entonces, cuando tus pulmones se calman, pero tu corazón se acelera al leer un cartel que anuncia: 
Amar es el desorden, ¡así que amemos!

domingo, 14 de noviembre de 2010

Mundo Frágil.






Vivir no es sólo existir,
sino existir y crear, 
saber gozar y sufrir 
y no dormir sin soñar. 
Descansar, es empezar a morir.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Su mal humor, su estar mejor, su pelo y su voz.

Deja ese momento en el cajón de los recuerdos y recuerda su olor. 
Y piensa en esas cosas que la hacian maravillosa y que están en tu interior. 
Dile que el silencio que hay entre vosotros pronto quedará en un despertar. 
Dile que esa imagen que hay en tu cabeza será la que te haga madrugar.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Stand by Me.




Welcome to my life.
Si es que a veces, todo puede cambiar demasiado rápido.

martes, 9 de noviembre de 2010

Buenos días.

Si abrieras mi maleta...

Encontrarías sobresaliendo el jersey de punto necesario en los paseos de invierno.  En la derecha, los rayos calurosos de verano en el interior de un bote de crema solar. A su lado, el vestido gris arrugado para las ocasiones especiales y un par de fotografías con las carantoñas de cada viernes de manera desordenada. Debajo de ellas, se situará una cinta con canciones gastadas en cada ocasión. Por encima, estará esparcido un puñado de purpurina de las navidades. En el bolsillo lateral una caja de bolsitas de té de mis noches en vela junto con cada sonrisa sincera regalada metidas en mi neceser. En el fondo un par de patines, viejos, gastados..

Pero si rebuscas en el interior, encontrarás que en el bolsillo izquierdo de la parte superior hay un huequecito reservado para mi corazón, te lo regalo, os lo regalo.

domingo, 7 de noviembre de 2010

XIV.

¿Hasta dónde podría llegar sin mirar atrás? 
Ahora por fin sé el motivo por el que aquel dia cogí la bicicleta y me marché sin más.
Quizás lo que quería era saber hasta que punto era importante para mí todo lo que estaba dejando atrás.
Hay que seguir adelante y aferrarse a lo que importa. Enfrentarse al futuro incierto, a la inquietud, la confusión, la incomprensión, a los deseos imposibles, a la incapacidad de renunciar a todo y a esos dias que parecen no dar ninguna respuesta.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Ojos tristes, grandes miedos.

Caminaba, pequeña toda ella, con sus ojos tristes muy abiertos, despreocupada.. Se ajustaba el pañuelo cada poco, se notaba que tenía la cabeza en otra parte. Como siempre...Como nunca. Se adivinaban en su expresión todas las dificultades de sus mañanas que, con el paso de los años se convertirían en arrugas.
Era de esa clase de chicas que podía olvidarse de un año entero y pensar que el mejor momento de su vida había durado solo unos segundos. Sonreía, sonreía mucho, puede que demasiado, pero la sonrisa jamás llegaba a sus siempre tristes, ojos oscuros.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Noviembre Dulce.


Bienvenido al mes de los estornudos, de las canciones lentas en el tren, y del frío en los huesos, bienvenido al mes de las emociones, de los cambios y las hojas.



A ella le gusta ver el cielo gris, justo a punto de llover, descalza y de puntillas. Se le revuelve el pelo, se le nublan los ojos y se le parten los labios. Respira despacio, y se le cuela el olor a tierra mojada por dentro.



Lástima que noviembre solo dure 30 días

viernes, 29 de octubre de 2010

Yo soy yo y mis contradicciones.


Soy una persona cuanto menos extraña.Tengo dos caras como una moneda. Así se me podría describir a la perfección: contradictora. En mi vida hay dos tipos de días, los buenos y los malos. En los malos tengo muy mal carácter, escasa paciencia y un punto de vista extremadamente pesimista. A los demás les suelo resultar excéntrica, incompresible, confusa y retorcida. En los días buenos soy un cielo. Dulce, comprensiva y positiva. Capaz de hacer cualquier cosa por arrancarles una sonrisa a los que me rodean. En general, me aburro con mucha facilidad. Me gustan los retos, por ende, creo que si un juego está ganado desde el principio no vale la pena malgastar el tiempo jugando. Soy demasiado orgullosa, hasta un punto indescriptible. Cabeza alta y sangre fría, o eso intento.

jueves, 28 de octubre de 2010

Lágrimas de plástico azul.

Cuando miras a una persona puedes ver el 50% de lo que es. Querer descubrir el resto, es lo que estropea las cosas.

jueves, 21 de octubre de 2010

La chica de la triste sonrisa.

Siempre había ido a trabajar en tren. Cada mañana veía las mimas caras y la misma sombra sobre cada individuo que como yo esperaba en el andén a que llegase la primera locomotora de la mañana. Saludaba a la misma hora cada día, todos los días, a las mismas personas, pero aquel día, no recuerdo cuantos años hace exactamente, algo diferente cambió mi vida. En aquel instante no lo comprendí, pero tiempo después pude entender que significó para mí la chica de la triste sonrisa. Como decía, esperaba en el andén cuando ella irrumpió en la estación y llenó de luz todos y cada uno de los rincones, incluso los que todos llevábamos incrustados en las entrañas. Era una mujer joven, no especialmente guapa pero con el misterio que tenía podía encandilar hasta al más frío de los hombres. Llevaba un vestido gris, que jamás se quitó en los meses en que coincidimos. Dicen, yo no lo sé, que la pobre no tenía ni para comer, pero yo creo que ese vestido era para ella una especie de tesoro, que suavemente acariciaba cuando sus pensamientos y su mirada se perdían en algún lugar de su memoria. Tal vez penséis que son sensiblerías lo que os digo, pero las caricias que vi que le regalaba a esa tela escondían más amor que el que muchos de nosotros hemos sentido jamás. Caminaba ausente a los cientos de ojos, que como yo, la observaban. Era una cara nueva en nuestra monotonía. Sus zapatos de tacón apenas rozaban el suelo, volaba ante nosotros y con ella esa luz que hacía desaparecer toda la maldad y la oscuridad que había en nosotros. No lo creas pero esa chica era algo más que una chica. Era algo más. Se sentó en uno de los bancos de madera de la estación y clavó su mirada en la vía. Esperando.
Jamás habló con ninguno de nosotros. Todas las mañanas acudía a la espera del primer tren sentada en aquel banco y se iba a última hora de la noche. Nunca reclamó para ella aquel lugar, pero nadie, fuese pasajero habitual u ocasional, osó usurpar su trono. Un par de semanas después de su llegada empezaron a surgir las conjeturas. Llegaron a decir que se había escapado de un manicomio o simplemente estaba loca, pero nadie de los que cuchicheaban se molestó en mirarla a los ojos. Yo sí lo hice. No fue tarea fácil. Sus ojos se escondían tras unos párpados que, cansados de tanta tristeza, ahora caían sin fuerza sobre su mirada. Aquella joven esperaba el amor. Le habían dicho que llegaría en uno de aquellos trenes, pero se negaba a creerlo. Ella había dejado que se fuera y ahora, tal vez arrepentida o tal vez esperanzada, volvía cada mañana a sentarse en su banco a esperar. No estaba loca como todos lo entendemos, estaba loca de amor. De un amor que por su terquedad había dejado escapar. Sentí pena por ella en aquel momento. Ahora, años después, lo que siento es envidia. Si, envidia. Ella si sintió amor y dejó de lado su vida para recobrarlo. 
La acompañé (sin que se percatase) en su espera durante muchos meses hasta que una mañana hallé sobre su banco un sobre arrugado y desgastado, seguro que por la mezcla de dolor y lágrimas. Nunca supe más de ella pero dicen que se quitó la vida arrojándose a la vía del tren que meses antes ya se la había arrebatado al llevarse al hombre que había escrito esa carta. A día de hoy no he conseguido leerla, creo que no soy merecedora de ser partícipe de su historia. Sólo sé que hizo que comprendiese que no debemos dejar pasar nuestro tren, ella lo hizo...



¿Y tú?

martes, 19 de octubre de 2010

Cabecita Loca.


Observa tu cuerpo, y mira sus cicatrices.
Observa la ciudad, y pisa sus cicatrices.
Aprende con ellas, de ellas.
Porque vivirás con ellas toda la vida.


domingo, 17 de octubre de 2010

Recuerdo de un día

Dos personas salían de un portal casi a las dos de la madrugada del viernes veintitrés de marzo; había llovido aquella tarde y podías ver tu reflejo en los charcos formados por la acumulación de agua en los lados de la acera. En la tele habían dicho que aquella noche se notaría una ligera neblina de vapores. Tras esa capa sólo se veía una sombra difuminada y ensombrecida por la luz de la luna y la oscuridad de la noche. Te fijabas como el tiempo pasaba cada segundo más lento que el anterior y más rápido que el siguiente pero no sabías porqué, te gustaba ése sitio. Ese oasis de tranquilidad en el que nada importa. Esos dos chicos, adolescentes, andaban por la calle a esas altas horas de la madrugada cuando de pronto uno de ellos se para en medio del asfalto y le dice al otro:
- Rashkolnikov, ¿y si nunca llegara ese momento?
- ¿Llegar qué momento, hermano? -preguntó extrañado el joven-.

- ¿Qué momento va a ser? Me refiero, obviamente, al momento en el que por fin nos demos, ambos, cuenta de lo que hacemos aquí -respondió el hermano-.
- ¿Por qué se te da por pensar en eso, Cosow? ¿Te ha pasado alguna cosa que me hayas ocultado después de tantos años de confianza?
- No, es simplemente que me siento muy insignificante ahora mismo y no encuentro mi lugar en estas calles. Acabo de fijarme en la claridad del cielo y la luz que emana la Luna y en la cantidad de estrellas que nos estarán mirando en este preciso instante.


http://recuerdodeundia.blogspot.com/ 
El comienzo de un libro, un gran libro, escrito por Brais Díaz Collado.

sábado, 16 de octubre de 2010

Envejeces cuando dejas de perseguir tus sueños.

El hombre viejo agarro con fuerza su silla de ruedas mirando hacia el vibrante horizonte violeta. Cerró los ojos con firmeza. Empezó a recordar. 
-La vida da muchos giros...- Empezó diciendo tristemente mientras paseaba sus manos por el posa brazos de la silla de ruedas. - Vives una juventud plena. Creces feliz, y pasas toda tu vida creyendo que siempre será así. Hasta que un día te das cuenta de que han pasado 20 años. Trabajas para mantener una familia. Te quedan mas de 30 años de hipoteca. Tu trabajo te está matando poco a poco. Te alejas de tus amistades. Te casas con alguien. El tiempo pasa y ya no sientes lo mismo. Tus hijos te ignoran. No puedes volver atrás, no puedes... Tu salud decae. Tu hogar ya no es cálido. Solo hechas de menos los viejos tiempos.  Sentir que la vida se te ha escapado entre los dedos. - Sus ojos se humedecen- ¿Sabes? Aun recuerdo cuando podía andar. Recuerdo como caminaba con mis amigos por las colinas, el tiempo parecía no acabarse nunca. Recuerdo como el sol brillaba en nuestros rostros y corríamos mientras reíamos. Nada podía hacernos daño. Nada. Corríamos como si el mundo se fuera a acabar, pero teníamos toda una vida por delante. 
 - Se incorporó lentamente y extendió la mano como si quisiera acariciar el cielo- Si hubiera sabido como iban a acabar las cosas...

jueves, 14 de octubre de 2010

Una Olivetti color azul.


Aquella noche de invierno, en que no dejaba de nevar fuera, decidió abrir por primera vez el regalo que le hizo su padre antes de morirse. Habían pasado 5 años, pero nunca se atrevió a hacerlo antes, había guardado demasiado rencor a ese hombre que sólo en sus últimos meses de vida, cuando yacía medio moribundo en la cama de un hospital, mostró algo de cariño a sus descendientes. El regalo era una máquina de escribir marca Olivetti, que usaba su abuelo, el padre de su padre, de profesión escritor, aunque de condición bastante mediocre. La desembaló con cuidado y admiró su belleza. Era azul, con las teclas negras. Cogió una bayeta y con sumo cuidado le quitó el polvo de los días. Que él supiera, su padre jamás había presionado una sola tecla, como jamás había hablado bien de su abuelo, al que se refería como “pobre infeliz”. Él siempre pensó que la forma en que su progenitor les trataba a él y a sus hermanos era la consecuencia de una falta de cariño que había sufrido en su propia piel por quien más quería. Él nunca tuvo intereses literarios, ni escribía ni era un gran lector. Se conformaba con leer los periódicos de información general y la prensa deportiva. Así que volvió a dejar la máquina de escribir y se fue a dormir. Según pasaban los días, empezó a encontrarse extraño. Montones de palabras se agolpaban en su cabeza, chocando y formando frases que lógicamente se ordenaban para dar lugar a cientos de párrafos. Tenía jaquecas constantes y un malhumor perenne. Un impulso le llevó, en una noche más en vela, a tirar de un manotazo todo lo que había encima de su escritorio e ir a buscar la Olivetti junto con un paquete de 500 folios. Y pulsación a pulsación, fue extrayendo de su cabeza tanta sílaba unida. Estuvo horas escribiendo, no sabía cuántas, pero veía cómo se habían hinchado sus muñecas y tenía callos en los dedos que presionaban las letras más repetidas. Para acompañar su desvelo, Up where we belong de Joe Cocker sonaba de fondo. Quién sabe cuántos minutos más tarde, escribió el punto final de aquel bodrio de novela, que por fin había abandonado su cabeza, liberándole. Y puesto el último folio sobre los 347 anteriores, les dio unos golpecitos contra la mesa, para que ninguna hoja sobresaliera frente al resto, y los echó al fuego con rabia.
Pero conforme se iban quemando esas letras escritas en la máquina maldita, otras nuevas se incorporaban a un nuevo baile en su cabeza...

martes, 12 de octubre de 2010

Feliz día de la Hispanidad.


Ahogar las penas en vodka está bien... Está bien cuando chillas: "¡Ven, quiero oír tu voz, y si aún nos queda amor, impidamos que esto muera!". Está bien cuando cantas rock and roll español de los 90 de una manera muy sexy. Está bien cuando das vueltas sin parar a la mesa. Está bien cuando corres en ropa interior por el medio de la calle... Pero, cuando pasan unas horas tus penas siguen estando ahí.

domingo, 10 de octubre de 2010

No serás capaz de odiarme


A veces no tengo ganas de ser simpática, estoy meditabunda y ausente, gruño en vez de hablar, duermo poco, me cabreo rápido y escupo incoherencias. A veces odio que suene el teléfono y no lo cojo, y no contesto mensajes, no hago caso a nada y me da igual. 

domingo, 3 de octubre de 2010

Co-razones




Así que supondrás que yo soy la primera que entiende el que pierdas la cabeza por su sonrisa, y el sentido por sus palabras, y el pecho por un mínimo roce de mejilla. Que las suspicacias, los disimulos cuando pasa, las incomodidades de orgullo que pueda provocarte, son algo con lo que ya cuento.
Quiero decir que a mí de versos no me tienes que decir nada… que hace tiempo que escribo los míos. Que yo también lo veo. Que cuando él cruza por debajo del cielo solo las tontas miran al cielo. Que sé como agacha la cabeza, levanta la mirada y se muerde el labio inferior. Que conozco su voz en formato susurro y formato gemido, en formato secreto y formato suspiro. Que me sé sus cicatrices y el sitio que le tienes que tocar en el Este de su pie izquierdo para conseguir que se ría. Y me sé lo de sus rodillas, y la totalidad de los secretos que se esconden bajo su camisa.

Que yo también he memorizado su número de teléfono, pero además el número de sus escalones, y el número de veces que afina las cuerdas antes de ahorcarse por bulerías. 
Que no sólo conozco su última pesadilla, también las mil anteriores, y yo sí que no tengo cojones de decirle que no a nada porque tengo más deudas con su espalda de las que nadie tendrá jamás con la luna. Que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente él mismo, rendido a ese puto milagro que supone que exista. Que lo he visto volar por encima de promesas que valían mucho más que estos dedos, y lo he visto formar un charco de arena rompiendo todos los relojes que le puso el camino, y lo he visto hacerle competencia a cualquier amanecer por la ventana. 
Por eso, eso que me cuentas de que mírale cómo bebe las cervezas y cómo se revuelve sobre las baldosas y qué fácil parece a veces enamorarse. Todo eso de que él puede llegar a ser ese puto único motivo de seguir vivo y a la mierda con la autodestrucción... Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor es un cuento que me sé desde el día que me dio dos besos y me dijo su nombre.Que te entiendo. Que yo escribo sobre lo mismo. Sobre el mismo. Que razones tenemos todos. Pero yo muchas más que vosotros..

jueves, 30 de septiembre de 2010

Aunque tu no lo sepas.

Me he inventado tu nombre, me drogué con promesas y he dormido en los coches. Aunque tu no lo entiendas nunca escribo el remite en el sobre, por no dejar mis huellas.

domingo, 19 de septiembre de 2010

New York

Vive sin domingos.

Después de todo sólo vivimos una vez. No hay tiempo de tener miedo. Atrévete. Olvídate de que te están mirando. Intenta la jugada imposible. Corre el riesgo. No te preocupes por ser aceptado. No te conformes con ser uno más. Nadie te ata. Nadie te obliga. Sé tú mismo. No tienes nada que perder y todo, todo, todo por ganar. Muchas veces creemos en el destino. Rezamos, esperamos que las cosas pasen y nos olvidamos de lo más importante. ¡Creer en nosotros mismos! Nos conformamos en vez de arriesgarnos. Sin pensar que cada día que pasa nunca volverá. Nada está escrito, nada está hecho, ni siquiera lo imposible. Todo depende de nuestra voluntad, de decir "si puedo" a cada desafío. Tenemos el poder. Cuando estamos decididos, cuando estamos convencidos, cuando de verdad queremos algo, no hay obstáculo capaz de imponerse.  El mundo está en las manos de aquellos que tienen el coraje de soñar y correr el riesgo de vivir sus sueños.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Ojos que no ven, corazón que no siente.

Unos me llaman chaval, otros me dicen caballero.

Era dulce. Dulce e imaginativa. Creadora de sueños. Derrochadora de vida. Incapaz de hacer daño. Aunque quisiese, no podría. Nunca me enamoré de ella, no lo creo.  Era buena. Guapa, no mucho, pero tenía ese encanto... Ojos que gritaban. Dientes blancos y aliento puro. No he logrado encontrar una sonrisa como la suya, ni espero hacerlo. El hondeo de su pelo era sincero. Más que yo, que jugué con su suerte, su imaginación y con su dulzura.

domingo, 5 de septiembre de 2010

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Él de menta y ella demente.



Porque cada vez que llueve alguien se ahoga, pero a ti parece darte igual...

En el fin del mundo, también llueve.


Voy a coger todos los recuerdos que tengo de ti, todas las conversaciones, canciones, mensajes, risas, sonrisas, carcajadas, días y paseos. Meterlos en una caja y tirarlos al mar...

Y después me compraré un neopreno y una bombona de oxígeno para poder recuperarlos.
Porque a veces como dice Sabina, hasta las suelas de mis zapatos te echan de menos.

martes, 31 de agosto de 2010

Ahora ya no puedo prestarte mis alas.




Había sufrido todo tipo de golpes, pero ninguno le había dolido tanto. Aprendió que los dolores más intensos son los que no se ven, los que no se tocan, los que no se curan... Sentía unas ganas irrefrenables de llorar, pero al mismo tiempo lo único que deseaba era gritar, gritar hasta desgastarse las cuerdas vocales, para no volver a hablar, para no tener que dar explicaciones de nada a nadie.

lunes, 30 de agosto de 2010

RADIO CAOS FM 107.3



Al mirarte siempre me acordaré de las noches en la 746.

Antonio Vega.

Hay cantantes que gritan. Cantantes que susurran. Cantantes que expresan y otros que no lo hacen. Cantantes a los que les escriben canciones, y cantantes que escriben sobre historias que han vivido. Cantantes que hacen poesía. Cantantes que destrozan la música.
Y después de todo eso, está Antonio Vega. Él es el que llega en la primera escucha. El que en la segunda ya te ha rasgado un poquito el corazón y el que a la quinta está dentro para quedarse. Él es el que hace poesías y les pone la música adecuada. El que tiene una canción para cada momento de mi vida. Si en la quinta escucha ya entró dentro para no irse, ahora lo hace para hacerme nudos en el estómago. Está ahí para poner un nudo en la garganta y adaptar cada canción a un momento. Él es arte, un arte intimo que, en ocasiones, considero mío, propio. Es mi pequeño gran hombre.
Él es el que deja cada canción con un final abierto, para que cada momento lo complete. Siente las canciones, las expresa, las escribe, cada palabra la hace suya.
..

domingo, 29 de agosto de 2010

Nos vemos pronto.


No importa donde estés, lo pequeño que seas, o lo grandes que sean tus sentimientos; porque la luna siempre será más pequeña que tu pulgar.

viernes, 27 de agosto de 2010

Lunes cuesta..


Martes imposible sin tu voz.

Me gusta andar descalza.

Soy libre o me gustaría serlo, pero a veces no me doy cuenta de que la libertad de otras personas empieza donde acaba la mía. Nunca me ha gustado el color rojo, aunque mi madre se empeñaba en vestirme de ese color. Siempre me gusto que mi padre me diera las buenas noches antes de dormir. Me encanta picar y enfadar a mi hermano, aunque en el fondo y no tan en el fondo, le adoro. La película que más veces he visto es Diamante de Sangre. Con los amigos, me he llevado varias decepciones, pero sigo prefiriendo darle todo a alguien que no hacerlo y luego arrepentirme. Me gustan las letras de Pereza, los yogures de vainilla y los helados de galleta. Aborrezco el chocolate excepto cuando estoy melancólica. Suelo llegar tarde a todos los sitios del mundo entero, sin excepciones. Me encanta dormir. Soy muy pesimista y muy inconformista. Se me dan fatal las matemáticas y mi nivel de francés es pésimo. Suelo judgar mucho a la gente y luego me doy cuenta de que en realidad son buenas personas. Puedo pasarme tardes escuchando música, sin hacer nada más. Mi mes favorito es diciembre y odio por encima de todo a septiembre. Me encantan las películas de miedo pero, todavía no he encontrado ninguna que me quite el sueño.

Second Life.