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sábado, 18 de diciembre de 2010

Apaga y vámonos.

El miedo es como la familia, todo el mundo tiene una pero, aunque se parezcan, los miedos son tan personales y diferentes como pueden serlo todas las familias del mundo. Hay miedos simples, miedos con los que uno aprende a ir conviviendo. Hay miedos hechos de inseguridades, miedo a quedarnos atrás, a no ser lo que soñamos, a no dar la talla... Luego está el miedo a ser culpables de lo que les pasa a los demás, y también a lo que no queremos sentir, a lo que no queremos mirar, a lo desconocido, como el miedo a la muerte o a que alguien a quien queremos desaparezca. 
Hoy he escuchado a Punset en la tele decir que la felicidad es la ausencia del miedo y entonces, me he dado cuenta de que últimamente, yo ya no tengo miedo.

5 comentarios:

Noor dijo...

A veces tener miedo es algo que necesitamos para hacernos creer que en el fondo, podemos conseguir lo que queramos si esa sensación desaparece, una vez el miedo sea destruido podemos hacer lo que en realidad queremos, me encantaría no tener miedo nunca, pero a veces, lo necesito para ponerme los pies en la tierra, de todas formas me encanta estar en mis nubes. :)
Un beso y felices fiestas Mis Caffeiiiina :D

Walcott dijo...

jo, cuanta razón, a mi también me gustaria no tener miedo... pero va a ser que no.
unbeso:)

la hija de caronte dijo...

que sabios son algunos, verdad? muás

Naatth * dijo...

Me encanta la frase de Punset :)
Espero que algún día yo no tenga miedo a nada! :)
Un besooo ^^

Soraya dijo...

Me gusta mucho tu blog.
Te sigo:)