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lunes, 5 de diciembre de 2011

Jóvenes eternamente.



Somos jóvenes. Se supone que bebemos mucho y nos portarnos mal. Estamos diseñados para la fiesta. Es así. Sí, algunos tendremos sobredosis o nos volveremos locos, pero Charles Darwin dijo: “No puedes hacer una tortilla sin romper algunos huevos”. Y de eso se trata: de romper huevos. Y por huevos, me refiero a emborracharnos con tragos de primera.
La verdad es que lo tenemos todo y la cagamos más que cualquier otra generación. Somos un desastre, soy un desastre. Y pretendo serlo hasta los veintimuchos o incluso hasta los treinta y pocos. De eso se trata la vida.

domingo, 13 de noviembre de 2011

"Dime a quien amas" escribió Houssaye, "Y te diré quien eres".

John X se levantó del banco, arreglando su uniforme, y estudió la multitud de gente que se abría paso hacia la Gran Estación Central.
Buscó la chica cuyo corazón conocía pero cuya cara nunca había visto: ....... la chica de la rosa.
El interés en ella había comenzado 13 meses antes en una Biblioteca de Florida. Tomando un libro del estante, se encontró intrigado, no por las palabras del libro sino por las notas escritas en el margen. La escritura suave reflejaba un alma pensativa y una mente brillante. En la parte del frente del libro descubrió el nombre de la dueña anterior, la señorita Maynell. Con tiempo y esfuerzo localizó su dirección. Ella vivía en Nueva York.
Le escribió una carta para presentarse y para invitarla a corresponderle.
Al día siguiente, John fue enviado por barco para servir en la II Guerra Mundial. Durante un año y un mes, los dos se conocieron a través del correo, y un romance fue creciendo. John le pidió una fotografía, pero ella se negó. Ella sentía que si a él de verdad le importaba, no importaría como
fuera ella.
Cuando por fin llego el día en que él regresaría de Europa, ellos arreglaron su primer encuentro: a las 7:00 de la tarde en la Gran Estación Central de Nueva York. "Tú me reconocerás", ella dijo, "por la rosa que llevaré en la solapa. Así que a las 7:00 John estaba en la estación
buscándola.
Dejaré que el señor X les diga lo que sucedió:
"Una joven mujer vino hacia mi, su figura alta y esbelta. Su cabello rubio y rizado se encontraba detrás de sus delicadas orejas; sus ojos eran azules como flores. Sus labios y su mentón tenían una gentil firmeza y en su traje verde pálido era como la primavera en vida. Me acerqué
caminando hacia ella sin darme cuenta de que no llevaba la rosa. Mientras me movía, una pequeña y provocativa sonrisa curvó sus labios:
"¿Vas por mi, marinero?" Murmuró ella. Casi incontrolablemente di un paso hacia ella y entonces vi a Hollis Maynell. Estaba parada casi directamente detrás de la chica. Una mujer, ya pasada de sus 40, con cabello grisáceo bajo un sombrero gastado. Era más que regordeta, sus
pies, con gruesos tobillos descansaban en zapatos de suela baja.
La chica del traje verde se iba rápidamente. Sentí como si me partiera en dos: mi deseo tan agudo de seguirla, y a la vez tan profundo mi anhelo por la mujer cuyo espíritu me había acompañado y apoyado. Y ahí estaba ella.
Su pálida y rolliza cara era gentil y sensible, sus ojos grises tenían un brillo cálido y amigable. No vacilé. Mis dedos apretaron la pequeña y usada copia de cuero del libro que era para identificarme con ella.
Esto no sería amor, pero seria algo preciado, algo quizá mejor que el amor, una amistad por la que había, debía estar siempre agradecido.
Cuadré mis hombros, saludé y le ofrecí el libro a la mujer, aunque mientras hablaba me sentí ahogado por la amargura de mi decepción.
- "Soy el Teniente John X, y usted debe ser la Srta. Maynell. Estoy muy contento de que me pudiera conocer; ¿la puedo llevar a cenar?
La cara de la mujer se ensanchó en una sonrisa tolerante.
- "No se de que se trata esto hijo" ella respondió, "pero la señorita del traje verde que se acaba de ir me rogó que usara esta rosa en mi abrigo. Y ella dijo que si usted me invitaba a cenar, yo le diría que le está esperando en el restaurante de enfrente. ¡Dijo que era una clase de prueba!"
No es difícil de entender y admirar la sabiduría de la Srta. Maynell. La verdadera naturaleza de un corazón se ve en su respuesta a lo no-atractivo.
"Dime a quien amas" escribió Houssaye, "Y te diré quien eres".

domingo, 6 de noviembre de 2011

Freedom.


Mientras luchaba, veía a personas hablando en nombre de la libertad, y cuanto más defendían este derecho único, más esclavas se mostraban de los deseos de sus padres, de un matrimonio en el que prometían quedarse junto al otro «el resto de su vida», de la báscula, de los regímenes, de los proyectos interrumpidos a la mitad, de los amores a los que no se podía decir «no» o «basta», de los fines de semana en que se veían obligadas a comer con quien no deseaban... Personas esclavas del lujo, de la apariencia del lujo, de la apariencia de la apariencia del lujo... Esclavas de una vida que no habían escogido, pero que habían decidido vivir porque alguien las había convencido de que era mejor para ellas. Y así seguían en sus días y noches iguales, donde la aventura era una palabra en un libro o una imagen en la televisión siempre encendida. 
Libre. Libre soy ahora, y libre era entonces, porque la libertad aún sigue siendo lo que más aprecio en este mundo. Claro que eso me llevó a hacer cosas que no debería haber hecho y que no volveré a repetir, a tener muchas cicatrices en mi cuerpo y en mi alma, a herir a alguna gente, a la cual acabé pidiendo perdón, en una época en la que comprendí que podía hacer cualquier cosa, excepto forzar a otra persona a seguirme en mi locura, en mi sed de vivir. 

domingo, 23 de octubre de 2011



Parece mentira que la ilusión se rompa con un simple abrir y cerrar de ojos, que las palabras engañen, que las miradas maten o que los sueños estén hechos para hacernos un poco más felices (recordad que no son buenos tiempos para los soñadores). La vida no es fácil,  nunca nadie ha dicho eso. El amor duele, los buenos amigos se cuentan con los dedos de una mano, nos van a romper el corazón mil veces, nos harán daño, se reirán de nosotros, nos clavarán puñaladas en cuanto nos giremos. Porque las personas son así, no espere que nadie piense en tus sentimientos ni un segundo, porque no lo harán. La gente piensa en ella y en su propio beneficio. Bienvenido a eso que suelen llamar vida.

martes, 11 de octubre de 2011

Play.



Nunca se sabe si algo irá bien, si habremos tomado la decisión correcta. Pero a veces, en cierto modo. Se sabe, se intuye. Siempre estamos a tiempo de equivocarnos. Aunque arreglarlo no será tan fácil como insertar una moneda y darle al play. En las cosas de la vida, nada es fácil. He ahí la gracia. El misterio. La vida es para los valientes, para los que se atreven a quedarse con las sonrisas y las siestas a destiempo, con las miradas desenfocadas a 5 milímetros de tu boca, y saben olvidar las lágrimas y los días grises. Que más da. La vida está en manos de quienes saben convertir en dulce el más amargo de los cafés de un lunes. O martes. O todos los días.
La vida es para mi. Para ti. Para nosotros. Y me preguntas que si estoy segura... De estar aquí y ahora. Y sonrío y claro que si. Démosle al play. Y lo demás... lo demás no importa.

jueves, 15 de septiembre de 2011

El amor es como los libros.



¿No me crees? Imagina que estás en una biblioteca. Recorres las estanterías con la mirada hasta que un libro en especial llama tu atención. Lo coges y empiezas a leer una, dos, tres páginas. Notas cómo las palabras se te hacen pesadas y necesitas una enorme fuerza de voluntad para terminar el primer capítulo. Lo consigues y empiezas el siguiente, esperando encontrar algo nuevo, pero no. Te das cuenta de que ese libro no es para ti y lo abandonas.
Otra vez recorres -quizás más atentamente- las estanterías y finalmente te decides por otro libro. Comienzas a leer… y te resulta adictivo. Sin darte cuenta ya vas por el octavo capítulo y dos horas se te han pasado como cinco minutos. Te debates entre leerlo todo de un tirón o saborearlo más lentamente. El error más común que cometemos cuando encontramos el primer libro que de verdad nos gusta es que lo leemos demasiado rápido, sin prestar atención a los pequeños detalles, nos saltamos páginas, lo descuidamos… De pronto nos damos cuenta de que las páginas se han acabado y de que hemos llegado al final. Nos queda un sabor agridulce en la boca y lo dejemos en la estantería, algo avergonzados y con la promesa de que el próximo lo apreciaremos más.
Rara vez se encuentra otro libro tan adictivo como el primero, pero supongamos que lo encuentras y esta vez te lo tomas en serio, procurando que dure aunque sea unas horas más, apreciando cada matiz, saboreando todas y cada una de las palabras. Pero el final es el mismo: estas triste y contento a la vez. Contento porque ha sido un excelente libro y estás orgulloso de él. Triste porque al fin y al cabo, ha terminado. Se terminaron las sorpresas, el suspenso, los secretos... Ya has averiguado todo ¿Qué haces entonces? Si te propones  buscar otro más como ese, ten por seguro que terminarás solo y nunca volverás a leer algo tan exquisito. Pero si lo vuelves a leer, una y otra vez, al menos podrás seguir disfrutando ¿Y qué pasa entonces? Entras en un estado repetitivo y nada emocionante. Aunque lo leas más de cien veces, terminarás –aunque sea en gran medida- aburriéndote. Y ahí se nos plantea otro problema ¿Qué hacer? Desesperado, buscas libros de segunda mano, de esos que ni tienen nombre. No te gustan, pero sirven para pasar el rato…

martes, 6 de septiembre de 2011

Sin-onimo de ofender.

París llora todas las noches su pérdida. Lo sé, porque cuando llega la hora de su muerte, el rió Sena acalla su arrullo lento y sinuoso, la torre Eiffel pierde algo de su esplendor desde mi ventana, y las Amélies soñadoras se esconden en casa para no encontrar a su Nino particular.
Un mes después me quité los zapatos desgastados y los coloqué perfectamente alineados en el suelo. Descalza y con la determinación dibujada en el rostro subí a la silla. Sentí el vértigo en el estómago al percatarme del inminente vacío que se alzaba a mis pies; las personas eran hormigas y los coches no eran más que manchas borrosas de colores infinitos. Fumé el último cigarro de la cajetilla de tabaco, disfrutando de cada calada mientras me empapaba del aire aristocrático de París. Cuando hube terminado apagué la colilla en una de las muchas macetas que adornaban mi balcón, sonreí unos instantes a las estrellas del cielo francés y me lancé a la nada, donde sabía que las gárgolas de Notre Dame vendrían a buscarme para llevarme con sus alas rotas y sus sonrisas torcidas.

jueves, 1 de septiembre de 2011

3060






Cuando me preguntas si el mundo siempre fue así, un lugar lleno de cenizas, como lo vemos tú y yo día tras día, se me hace cada vez más difícil decirte que no, por que con el paso del tiempo mi memoria va borrando las imágenes de aquellos días donde había luz y yo era feliz.
El hombre posee grandes virtudes como el amor o la esperanza, pero también atesora el innato poder de la autodestrucción.
Todo en un sentido es finito. Nada perdura, ni tan siquiera los dinosaurios, que durante miles de años poblaron la Tierra. Incluso ellos sucumbieron. Todo es un ciclo. A veces, cuando llega la primavera, contemplamos cómo florece el árbol del jardín o cómo unos pájaros hacen su nido en el tejado de nuestra casa. Pero llega un año en el que ese árbol deja de florecer o esos pájaros dejan de anidar. Entonces algo cambia, pero nuestros compulsivos movimientos diarios apenas nos dejan ver más allá de los sucesos que tanto nos acechan y nos agobian, y que tan importantes son para nosotros, pero tan insignificantes son para la humanidad. Eso creo que es lo que ha pasado, que no hemos sido capaces de mirar más allá de nuestro resquebrajado caparazón, y un día de repente todo se ha venido abajo, y lo que antes era tan importante, ahora simplemente ha dejado de existir.

jueves, 25 de agosto de 2011

Escucha, siente, vive, piensa.























Es increíble saber vivir cada segundo de tu vida como si fuese el último. Es como de película. Es como adrenalina ahora y después también. Es un empezar y no parar. Como correr y nunca frenar. Soñar y nunca despertar. 
Yo supe alimentar esto de una manera constante, equilibrada, pero bueno, digo esto, pero tu ya sabes que de cálculos cero. Yo siempre fui de letras.  Para mi nunca existió la organización perfecta ni el punto cero.
Es increíble, me repito. Es increíble, es alucinante ver sonreír a alguien cuando lo hace de verdad. Ver a alguien por la calle desprendiendo energía y alegría, como si estuviese regalada. Ver a alguien vivir de la manera más pura y más limpia que existe. Ver disfrutar de cada paso que das como si quedase marcado como un recuerdo más en la historia de la humanidad. Es impresionante ver esa capacidad de arreglar las penas, las tristezas y los días grises, con más que palabras, con hechos. Con cosas que vale la pena conocer, por el echo de que son únicas y tú las haces más únicas aun.

miércoles, 24 de agosto de 2011

We will know it.



A los cinco años nos preguntaban qué queríamos ser de mayores, y contestábamos cosas como: Astronauta, presidente o en mi caso, princesa. A los diez volvieron a preguntárnoslo, y dijimos: Estrella del rock, vaquero, futbolista.. Pero ahora que somos mayores, quieren una respuesta seria. A ver qué os parece esta: ¿Quién lo sabe?

No es momento de tomar decisiones rápidas, es momento de cometer errores, de subirse al tren equivocado y extraviarse, de enamorarse a menudo.. De licenciarse en Filosofía, porque es imposible hacer carrera en ella. De cambiar de idea y de volver a cambiar, porque no hay nada permanente, así que cometed todos los errores que podais, y algún día cuando nos pregunten qué queremos ser, no tendremos que adivinarlo. Lo sabremos. 

lunes, 22 de agosto de 2011

Live.


Mi vida es cómo un mechero. Al principio saltan chispas, de las que no se puede esperar un resultado fijo. ¿Se encenderá, se apagará? No se sabe, el tiempo dará la respuesta. Una vez que se enciende empiezas a soñar, lo ves todo al revés, confundes la realidad de tal manera, que cuando de repente se apaga, te derrumbas. Y es que en la vida no se pueden esperar momentos buenos, ni malos. La vida cambia. Un día te despiertas tocando las nubes y te acuestas tirada en el suelo con mil heridas que no tienen cura, un millón preguntas que no tendrán respuestas y un billón de respuestas de las que nunca te has planteado la pregunta. Sólo espera, ten paciencia. Porque el tiempo, te dará la respuesta.

domingo, 21 de agosto de 2011

Si quieres hacemos el verano algo más largo.




Me da vértigo el punto muerto
y la marcha atrás,
vivir en los atascos, los frenos automáticos y el olor a gas-oil.
Me angustia el cruce de miradas,
la doble dirección de las palabras
y el obsceno guiñar de los semáforos.
Me arruinan las prisas y las faltas de estilo
el paso obligatorio,
las tardes de domingo y hasta la linea recta.
Me enervan los que no tienen dudas
y aquellos que se aferran a sus ideales
sobre los de cualquiera.
Me cansa tanto tráfico
y tanto sin sentido,
parada frente al mar, mientras el mundo gira.

jueves, 18 de agosto de 2011

Vidas cruzadas.

























Crecí con una persona al lado, que nunca podría olvidar. En miles de ocasiones aparece su nombre y su cara en mis fotografías. A donde yo vaya, ella me acompaña, nuestra amistad es muy grande y me siento orgullosa de tenerla al lado. Entre risas, llantos, discusiones, alegría, tristeza.. Se fue formando una unión gracias a la cual crecimos como personas. Le agradezco que me haya ayudado a ser como soy, no por hacerme sentir alguien, sino por saber que soy alguien, por dejarme tantos recuerdos como historias vividas. Tengo que decirle que nunca nadie reemplazará el lugar que ocupa. Que jamás deje de hacer lo que hace, aunque sea muy difícil. Que siga soñando y que luche por lo que quiere. 

viernes, 12 de agosto de 2011

Maldita dulzura la nuestra.

Hagamos un trato.




Yo te llevo el desayuno a la cama, no digo una vez ¿eh? digo todos los días de mi vida. ¿Fútbol? Lo justo. Algún partidillo, poco más. Y te prometo que jamás tendré tripa.
A cambio de eso, no te pido mucho, simplemente, que estés conmigo.

domingo, 7 de agosto de 2011

Learn



Porque al final siempre aprendes que las personas cambian, que tú cambias, que no hay nada imposible y que todo merece la pena por alguna razón.  Aprendes a valorar los pequeños detalles y que las decisiones solo dependen de ti. Que puedes escuchar miles y miles de opiniones, pero que la última palabra, siempre será la tuya. Que no es bueno decidir por lo que les gusta a los demás. Que la vida es muy corta y que a pesar de ello, lo bueno se hace esperar.

jueves, 28 de julio de 2011



A mí que me entierren con mis recuerdos, porque a veces pienso que forma más parte de mí aquello que siempre quise ser y nunca fui que aquello que soy.

domingo, 17 de julio de 2011

Die





Había muy pocos silencios en aquella cabeza. Mientras el coche avanzaba por la carretera los únicos momentos de paz entre aquella lluvia incesante eran los segundos bajo los puentes y los túneles, cuando cesaba el murmullo de las gotas en el techo y los cristales. El viaje se le hizo más largo que nunca, y eso que lo había recorrido con él millones de veces. Pero cuando uno va recordando los buenos momentos con la consciencia de que no se repetirán de ningún modo, acostumbra a sentir eternos los tránsitos entre un acontecimiento y otro. Del dolor del primer acontecimiento, a la aceptación de el, solamente quedaban unos kilómetros. 
¿Alguien sabría explicar con exactitud lo que se siente al perder a una persona querida? No hablo de que deje de amarte, de hablarte, que se vaya a otro país u otra ciudad. Hablo de perderla porque pierde la vida.
La incertidumbre evita la explicación, porque la cantidad de sentimientos y de vacíos se vuelve infinita por momentos. Y quizás nunca llegamos a asumir las consecuencias de una pérdida.  Se trata de echar de menos y no tener como decírselo, se trata de llorar la espera que nunca termina, siendo consciente de ello. Se trata de huir como si estuviésemos en una cinta andadora, huir sin avanzar con el recuerdo y las lágrimas pegadas al cuerpo por mucho que nos limpiemos. Asumir que debemos olvidar si algo les pasa, si algo les duele o les alegra, si piensan en ti... Porque ya no habrá nada de eso. Se trata de ver como el mundo sigue girando mientras nosotros lo intentamos frenar inútilmente con las manos.

jueves, 7 de julio de 2011

Lady Madrid



Era una chica corriente más bonita que ninguna. Era tan joven que tenía más noches que la luna y tan afortunada que en los días de suerte dormía en las estaciones de tren. Tiraba a matar, era lo más rock and roll de su barrio y vestía pantalones ajustados de la época de los Burning, los Ronaldos y Lou Reed. Todas la conocimos y a todos nos tomó prestado el corazón, incluso a los heroes de barrio. Y desde entonces, algunas veces dejábamos de haberla olvidado para siempre y nos preguntábamos dónde estaría. Le llamaban Lady Madrid y se decía que era la estrella de los tejados de 1996.  (doyourealywanttoliveforever.blogspot.com/

miércoles, 6 de julio de 2011

Esta no es manera de vivir.





A veces tenemos la sensación de que nadamos solos en este mar inmenso, que se nos cansan las piernas de tanto luchar contra corrientes y remolinos. Que vamos sin barco y sin rumbo fijo. Y me cuesta mucho encaminar mis pisadas. Parece que cuanto más claras tengo las cosas, más rápido se desvanecen sin dejarme ninguna solución. Es entonces cuando todos los motivos que tenía para sonreír se van al cielo en forma de nubes grises que estallan al mínimo contacto. Y últimamente siento que me voy desprendiendo cada vez más. Que tengo ganas de empezar de cero, por mi propia cuenta.  Que a veces sólo necesito que me digan que todo va a ir bien, que lo único que importa es que pueda sonreír al acostarme en las noches y no volver a casa ahogándome en lágrimas que dejo tiradas en el portal antes de entrar. Pero eso a nadie le importa. Y se me hace todo cuesta arriba, una cuesta cada vez más empinada en la que me voy quedando sin fuerzas. Vacía. Perdiéndome entre el frío y entre todas aquellas cosas que no soy capaz de encontrar.























Las personas no son ridículas por lo que son, sino por lo que quieren aparentar ser.

jueves, 30 de junio de 2011

Ruta30.







Que me cansé de que la gente sea tan superficial, que lo único que importe sea tener con quien salir un sábado de noche, con quien bailar hasta que se haga de día, con quien presumir de todo lo supuestamente perfecta que es tu vida, mientras por dentro te das cuenta, de que quizás el otro sea el que más tenga, aunque a simple vista no se vea. Que a fin de cuentas a muy poca gente le importa si vas o dejas de venir. Si caes o si te vuelves a levantar. Si sientes o si se te congelan las ganas. Que sólo tú puedes decidir cuándo volver a levantarte, cuando volver a pintar una sonrisa que no sea de mentira, una que se te escape cuando parezca que ya todo estaba perdido. Aprender a decir las cosas, sin miedo a todo lo que puedas perder, porque sabes que igualmente lo acabarías perdiendo. Que te de igual lo que piensen, porque nadie tiene la perfección en sus manos, porque quien te juzga es a fin de cuentas, el que lo hace peor.  Que esta vida es para los soñadores. Para los que se levantan cada día pensando que hoy podría cambiar todo, para los que siguen necesitando que alguien los abrace por las noches, porque en el fondo siguen teniendo el mismo miedo a los monstruos enormes que viven bajo la cama. 

lunes, 27 de junio de 2011

San Juan 2011






Recuerda quién eres.
Recuerda que si estás aquí, es por algo.
Recuerda que ellos siempre estarán, cuando todos los demás se vayan.
Recuerda que si los escogiste a ellos, y no a otros será por algo.
Recuerda que tienes motivos para confiar.
Recuerda que para tí, son los mejores.

lunes, 20 de junio de 2011

Voy a quedarme en Berlín, para toda la vida.




Llevo dos días melancólico. Escuchando todas esas canciones que te hacen llorar, para así, poder llorar más y más. Y en verdad hacen efecto. Yo creo que lo que me pasa es que me sobra líquido, y por eso tengo estas ganas irreflenables de llorar. Porque al fin y al cabo las lágrimas son agua y ocupan un volumen dentro de nosotros. Asi que cada cierto tiempo, tenemos la obligación de llorar.
Me he puesto a recordar todos los inviernos que he perdido. Y me acuerdo de ella, sentada en ese sillón junto al fuego, contándome historias de cada ciudad en la que había estado.
Tenía una voz muy especial, que te transportaba, me recordaba a una canción de Phoenix. Cuando se reía de todo aquello que nos hacía feliz, me venían los recuerdos a la mente. Nos veía en los columpios jugando a ser mayores, bajo los rayos de sol del verano. Emma siempre había sido el viaje más largo que todos queríamos hacer. Era todas las cosas de las que te acuerdas cuando llamas por teléfono. Y llegó un día en el que fue todas las camas deshechas de un motel. No sabía como ni cuando deje de seguirle la pista, creo que fue un día en la estación, cuando me dijo que se iba a Berlín. Con ella también se fueron todos los cuentos que había anhelado escribir, todas las cosas que sabría que no saldrían bien, todas mis ambiciones...

sábado, 11 de junio de 2011

-

Volvió a casa después del trabajo, mirando al suelo. La verdad es que su sueño no era pasarse los días en aquella oficina, por mucho cielo que admirase desde su despacho, en aquel piso veintitrés. Ella antes cantaba. Se pasaba las noches con su guitarra en los bares más extraños de toda la ciudad.  Cantaba sus canciones, sus preguntas y sus respuestas a la vida mientras los presentes reían, ligaban, se emborrachaban o daban vueltas al limón de su copa pensando en todo lo que habían hecho, y todo lo que les quedaba por hacer. Nadie la escuchaba realmente, a veces y con suerte dos o tres, pero ¿y qué? Hacía lo que quería hacer, sin que nadie la condicionase. Era feliz, componía su vida en pentagramas sin que la gente la intimidase ni lo más mínimo.
Él hacía lo mismo con su pintura cuando se conocieron, pintaba lo que sentía sin prejuicios, sin filtros, sin esperar el aplauso ni el dinero de nadie. 
Y se habían amado igual, porque lo deseaban, porque los llenaba. Y ahora vacíos e inapetentes se preguntaban uno a espaldas de la otra, y la otra a espaldas del uno, por qué seguían juntos sin en realidad siquiera estarlo. El miedo al después era la respuesta. Pero ella, estaba dispuesta a sortearlo. Los vinilos y las cenas románticas iban a ser el comienzo de la traca final. Porque no podía seguir engañando a la única persona que siempre había sido la verdad, la única y absoluta verdad para ella.

miércoles, 8 de junio de 2011

Moon theory.

Hay mucha gente en el mundo. Somos casi 8 mil millones de personas deambulando por este planeta llamado Tierra. A veces pienso que si todos empezamos a correr en la misma dirección podemos hacer que el mundo se mueva más deprisa, a la velocidad que corran nuestras piernas, y ver aparecer el sol dos veces al día. Y de repente un día llega un huracán, y el viento cambia al sol de posición. Y todos salimos volando, y podemos tocar la luna. Pero en realidad cada uno lleva su ritmo, y actúa de una forma diferente. Buscamos tener ocupada la mente en cosas que nada tienen que ver con tocar la luna.
Un tercio de la población es hipocondríaca, cuando no son jaquecas, son dolores de espalda, insomnio... Pasamos gran parte de la vida esperando que llegue nuestro turno. El médico es un buen inhibidor de miedos y paranoias, sobre todo porque puede recetar píldoras.
Muchos emplean su tiempo en disfrazar ese paso del tiempo, una célula normal de la piel vive solo dos semanas. Otros aspiran a una generosa recompensa en el más allá, y se encomiendan a una causa suprema.
Pero se olvidaron de algo importante, sus manos nunca podrán tocar la 

luna...






 Yo hace tiempo que la tengo debajo del brazo.

sábado, 28 de mayo de 2011

miércoles, 25 de mayo de 2011

La vida es como el café, tú decides cuanto azúcar ponerle.


Algunas veces las personas llegan a nuestras vidas y rápidamente nos damos cuenta, de que esto pasa por que debe de ser así. Llegan para servir un propósito, para enseñarnos una lección, para ayudarnos a descubrir quienes somos en realidad, y para enseñarnos todo aquello que deseamos alcanzar, y todo lo que deberíamos dejar pasar. No sabes quienes son hasta que fijas tus ojos en ellas, pero es entonces cuando sabes y comprendes, que te cambiarán la vida.

martes, 24 de mayo de 2011

Lost




Ultimamente estaba tan agotada física y psicológicamente, que ni siquiera era consciente de las consecuencias que traerían mis actos. En apenas una semana, mi vida había dado un giro de 360º, del cual aún me estaba reponiendo. Tendría que pasar algo de tiempo para que fuera consciente de todo lo que se me venia encima, y eso no me hacía especialmente gracia.
Me reconfortaba el hecho de que al menos, mi agotamiento físico lo podía disolver con muchísimas horas de sueño, pero... ¿Y el psicológico? Era imposible hacerlo desaparecer.
Ni siquiera las cosas a las que antes me aferraba para sentirme mejor en este momento causaban efecto... Me sentía muerta en vida. 
Y como algo no me hiciera sonreír de nuevo, iba a estar en ese estado mucho más tiempo.

domingo, 22 de mayo de 2011

...






Dices que no hay nadie que se ajuste a ti. Pero no te creo. Y te digo que no, que siempre, siempre, siempre hay alguien. Somos seres humanos y los seres humanos no estan hechos para caminar en soledad. La vida pierde color cuando no tienes a nadie con quien compartirla, ¿sabes?
Seguro, seguro, segurísimo hay alguien ahí fuera que se muere por tus huesos, que te observa desde lejos, cobarde, inocente y anhelante. Esperando su momento. Alguien que quiere llenar tus oídos con palabras, tu estómago de mariposas y tu corazón de amor, sincero y puro.
Cuántos desengaños nos llevamos por amor. Miles de personas pasan por nuestra vida como coches en carretera. Pero siempre hay una. Esa que no puedes definir. Esa que llega un dia, de repente, y vuelve tu mundo del revés...

sábado, 21 de mayo de 2011

Sociedad sin libertad.


Un hombre apoyado en el muro de la estación me dijo : “nunca pierda su sonrisa, señorita”.
Por momentos como este, jamás abandonaría el planeta Tierra. Y mira que han existido veces que en mi cabeza aparecía la idea de crear algo que me llevase “sin rumbo”, lejos de cualquiera. Pensaba que nunca iba a apreciar la soledad, pero al parecer llega un momento en tu vida, que la necesitas, no solo la valoras como una “comodidad” , sino que la calificas como una necesidad. 
He llegado a pensar que tal vez si no estuviese aquí, enfrentándome al día a día no pasaría nada. Total, uno más, uno menos.. ¿Somos eso no? Un simple número.
No hay mucho más que entender. Tenemos delante una sociedad que no solo nos quita libertad, sino que nos impone una manera de pensar y nos rompe las ilusiones, destrozando ideas y criticando pensamientos.
¿Y porqué debemos apreciar el mundo si es así? No puedo decir el mundo, debo decir “nuestro mundo”. El mundo que creamos, la autodestrucción, que no solo destruye valores propios, sino que también ajenos. Y solo puedo decir que prefiero que ese mundo sea “vuestro”. 
Me niego a ser una marioneta. Una opción o una presa. Me niego a no poder gritar y sentir por miedo a los prejuicios. Me niego a un mundo que piensa demasiado, yo opino que los cálculos nos sobran. Me niego a vivir una vida que no es vida. Me niego a la masa y a la vitalidad negada por un conjunto de inhumanidades que se exigen a ciencia cierta, dónde pocos cierran su enorme pico.
Pero cuando alguien, cuando un desconocido, me dice cosas así, no me puedo negar a vivir. A aprovechar cada segundo y a abrazar momentos como esos. A quedarme con cada frase que consiga hacerme pensar y existir. Y me encanta, me encanta esa sensación de libertad que me hace olvidar toda la falta de carisma que existe en vuestro mundo. Por que en vuestro mundo nadie os dirá frases como esta. En vuestro mundo la libertad está limitada.
Me encanta vivir y encontrar cada día un motivo más, para no dejar de hacerlo.

viernes, 20 de mayo de 2011

Lady Blue.



Hacía tiempo que mi cara no me sorprendía, ni siquiera cuando me cortaba el pelo. Sin embargo aquella noche, el cepillito embadurnado de pasta negra que sostenía mi mano derecha, no llegó a encontrarse con las pestañas, tiesas, inmóviles, perfectamente adiestradas, que lo esperaban al borde de unos párpados bien estirados. Y es que un instante antes de que alcanzara su destino, me di cuenta de que mis ojos estaban brillando demasiado.

miércoles, 18 de mayo de 2011

M está segura de que todo irá mejor.


De vez en cuando necesitamos un día. Un día para llorar, para gritar, para odiar y querer al mundo a la vez. Para pensar en lo que ya no está y en todo lo que hemos conseguido. En que el parte ya no dará más tormentas.  Un día para coger todo el aire que podamos y respirar muy muy profundo, para preparar cada pequeño cambio en nuestra vida.. Y no sé hacia donde voy, nunca lo sé. Lo que sí sé es que mejor sola que mal acompañada. Aunque a veces tenga la sensación de que todo se desmorone alrededor. Aunque quiera salir corriendo algunos días sólo para asegurarme de que realmente quiero regresar. Siempre es más fácil hablar de las cosas que vuelven nuestros días de colores sombríos y tristes. Hablar de la lluvia que nos cala los pies y nos mete ese frío desgarrador en el cuerpo, ese que no sale aunque nos arropemos hasta casi no respirar. Es más fácil llorar las palabras, para ver si de alguna forma nos quedamos secos de una vez, para ver si podemos reparar todas las goteras de nuestra cabeza. Pero, ¿y la felicidad? Los días que vuelan porque cada segundo es perfecto. De esos días es más difícil hablar, quizá porque pasan tan pocas veces que preferimos aprovecharlos y dejar el recuerdo guardado bajo llave, por si algún día se vuelve en nuestra contra.

domingo, 15 de mayo de 2011

Precipicio.











A veces necesitamos un precipicio inesperado delante de nuestros ojos, para darnos cuenta de lo que son realmente los problemas, para ver que, por naturalidad imbécil humana, obligamos a hacer caer lágrimas buscando motivos que no existen. Para ver que a menudo nos cargamos aquello que nos hace felices sin verlo, que las cosas no pierden magia por sí solas, y que el tiempo no es siempre un enemigo.
Somos nosotros mismos, quienes tenemos que decidir si seguir con la magia o dejarla e intentarnos convencer, de que se ha ido sola y no hay nada que hacer para recuperarla.
Lo necesitamos para darnos cuenta de los mil errores cometidos y para valorar aquello, que de repente un día, así como el precipicio, puede aparecer o desaparecer. Puede que solo así nos demos cuenta de lo que tenemos, e imaginar lo minúsculos e insignificantes que seríamos sin ello.
Y después de todo, agradecerlo con una sonrisa y con lágrimas resbalando mejilla abajo, con sabor agridulce, si agridulce, como la vida misma.

domingo, 8 de mayo de 2011

AGAIN

Un día le enseñaron a hablar con los ojos, y todavía recuerda esa mirada como la más bonita de todas, cuando los atardeceres en la terraza se llenaban de abrazos de colores y las noches pedían mucho más. Un día le enseñaron a cruzar los cielos, a coger una maleta y a distinguir entre lo necesario y lo que quizá no lo es tanto. Le hablaron de dolor y lágrimas, de paseos mirando estrellas y deseando más que nunca aprender a sonreír otra vez. Le enseñaron a respirar profundo y a contar hasta diez muchas veces. Le contaron algunas cosas acerca de la amistad, esa clase de amor que nunca se extingue. Le revolvieron el estómago, se lo llenaron de mariposas y se las mataron todas al vuelo también. Aprendió un poco acerca del interés, acerca de las ganas prohibidas, de las noches fugaces y del sabor que queda tras unos besos casi muertos. Rió imaginando una vida perfecta, una donde no tuviese que correr atravesando kilómetros. Pero nunca le enseñaron a parar de bailar cuando la música se acaba, nunca le enseñaron a superar las decepciones, a escoger mejor, a usar la cabeza... Todavía no sabe que se siente cuando te cogen el corazón y le devuelven cada pequeño trozo que le ha sido arrancado... No sabe de sonrisas sin fecha de caducidad. Nunca aprendió a creer en los siempre, para ella todos los finales están escritos con tinta indeleble, no existen las promesas y olvidó los sueños en el asiento de atrás del último autobús. Ahora tiene que aprender otra vez, tiene que aprender a recuperarlo todo, a recuperarse. . De momento prefiere no creer y va a frenar las ganas de dejarse llevar porque los impulsos nunca se le han dado nada, nada bien. ¿Y todavía preguntan por qué a veces es intratable y por qué no deja que nadie la toque?

viernes, 29 de abril de 2011

The sky is yours.


En el fondo la ves como una niña cabreada con el mundo, un ser fotosensible, al que le pierden las formas y le ganan las contradicciones. 

lunes, 18 de abril de 2011

Poesía.



Cuando terminó la reunión del equipo directivo se refugió en su despacho. Tenía motivos para sentirse orgullosa de su carrera,  nadie había llegado tan alto siendo tan joven, pero en cambio, odiaba su trabajo,  le aburrían todas aquellas sesiones interminables analizando los cambios bolsistas. Cada mañana se tomaba un café con sus compañeros de trabajo, todos hombres, todos extraños, aunque quizás, era ella la diferente. 
Aquel día se dio cuenta de que iban a abrir una librería nueva, era perfecto, ahora podría escaparse y perderse entre todos los volumenes. Día tras día acudía allí, se sentaba en una de las mesas y leía. Poesía, narrativa, teatro... No importaba el que, si no evadirse de su monotonía, aunque lo que más le gustaba era la poesía. Una mañana cuando se dirigió a una de las tantas secciones ya visitadas anteriormente, descubrió una tarjeta azul colocada entre dos libros. Pensó para si que se trataba de una broma, pero decidió cogerla igualmente. En su interior y con letras suavemente trazadas, estaba escrito una especie de poema. Las primeras palabras eran una delicada mezcla de pasión y belleza, que ganaban intensidad hasta explotar en las maravillosas palabras finales, que una vez leídas, eran imposibles de olvidar.
" Y cuando me doy cuenta de como vamos a pasar por este mundo sin dejar rastro, después de llevar unas vidas estúpidas, comprendo con rabia que en la vida lo único que queda, es el amor."

viernes, 15 de abril de 2011

Puntos suspensivos.


Obsesivos , absolutos: a todo o nada. Los amores juveniles son así. Espero que esta vez, y si Sabina me lo permite, al punto final de los finales le sigan dos puntos suspensivos.

domingo, 10 de abril de 2011

Nunca es primavera donde tu creciste.

Y poco a poco fui despegando la vida de las cuatro paredes que me habían oído llorar, gritar, gemir, reír, susurrar y roncar, y en cada trozo de ella percibía el olor del recuerdo. Retiré con calma mis entradas de conciertos, mis recortes de periódico, mis fotos, mis dudas y mis errores, mis pasiones, mi entusiasmo, mi crecer prematuro, mis canciones... Sin embargo quedaron las marcas de todo aquello dibujadas con polvo, como si fueran cicatrices del tiempo, y las sentí en mi piel. Sentí las rodillas golpeando contra los bordes de la cama al intentar subir, cuando mis piernas eran todavía demasiado cortas. Sentí el sudor frío en la nuca de esos días en que, temía el ataque de los monstruos escondidos en la oscuridad del armario; y el temblor en los dientes cuando me desnudaron por primera vez, y esa torpeza; y la desesperación constante de no encontrar nunca lo que buscaba hasta que tomé la decisión de organizarme. Porque llegó un momento en el que habían tantas cosas, que empecé a colgarlas del techo.
Después de aquello, me centré en el balcón y salí a echarle un último vistazo. Justo enfrente había una casa color salmón, con su jardín, su estanque, sus palmeras.. En la que no vivía nadie. Dos veces por semana venía el jardinero, siempre puntual, siempre eficiente, y una vez al mes se celebraba una gran fiesta. 
Recordé la promesa que le hice a un antiguo compañero de besos de vivir allí algún día, y lo recordé con cariño, porque era una propuesta lejana, que sonaba como si nunca la hubiese tomado en serio, a pesar de que, sinceramente sí lo hice. Y más que nunca tuve consciencia del tiempo y de cómo cambia las cosas. Y con la ligereza de ese tiempo, me cubrí las muñecas y escribí por última vez desde ese balcón, a mano.

miércoles, 6 de abril de 2011

El sitio de mi recreo.



Tal vez lo que pasa con las cosas importantes es que no puedes armarlas y desarmarlas a tu antojo. Que son las únicas que te hacen pensar dos veces antes de a abrir la boca. Las que te cambian y te hacen cosquillas. Y muchas veces también son, las que hacen que tengas una sonrisa desde el momento en que separas los pies de la cama.

domingo, 3 de abril de 2011

Ella es un pequeño nudo de dudas.


Quizá algún día entienda como puede salir el sol de repente con un cielo cubierto de nubes,  porque una cama vacía me ata cada mañana a los brazos del "no vivir", porque dicen eso de cuando menos te lo esperas, si nuestra vida es esperar. Puede que llegue a entender porque el corazón funciona independiente al resto del cuerpo, hace lo que le place; porque la gente olvida, porque mi madre apunta recetas de Arguiñano que no hará o porque la promesas nunca se cumplen. Incluso puede que algún día me entienda a mi misma, porque cruzo la línea entre la sonrisa y las lágrimas cada cinco minutos, porque me alejo cuando sueño con acercarme y porque me escondo cuando sueño con mostrarme.
Entenderé porque me gusta tanto complicarme la vida. Y sabré porque el espejo me devuelve cada mañana una imagen diferente y porque me quema la piel..
O tal vez no... igual es que hay cosas que existen porque nadie las entiende, cosas que hacemos existir con nuestra ignorancia y el día que les encontramos una explicación, desaparecen para siempre..