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martes, 29 de marzo de 2011

No sabía que la primavera duraba un segundo.

El maniquí te mira de reojo, te domina y desafía. Y tú te quedas ahí, inmóvil, viendo cómo te mira alguien que no tiene corazón. Y te preguntas si también sentirá ese escozor en el pecho cuando viene el mal tiempo. Claro que no. Ni engorda, ni come chocolate, ni tiene imperfecciones en la cara. 
Y ahora que le miras bajo el frío del invierno y las luces, cuando ya no hay nadie en la calle y tú deambulas sin rumbo. Te das cuenta de que quizás sienta algo dentro, en alguna parte de su cuerpo hueco. Que quizás sienta ese vacío que a veces, notas tú.

2 comentarios:

Mr. X dijo...

Guau
Un beso

anabelrh dijo...

muy bonito...
me encanta tu blog, te sigo, un besito!
www.dentrodemipropiaesfera.blogspot.com