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jueves, 28 de julio de 2011



A mí que me entierren con mis recuerdos, porque a veces pienso que forma más parte de mí aquello que siempre quise ser y nunca fui que aquello que soy.

domingo, 17 de julio de 2011

Die





Había muy pocos silencios en aquella cabeza. Mientras el coche avanzaba por la carretera los únicos momentos de paz entre aquella lluvia incesante eran los segundos bajo los puentes y los túneles, cuando cesaba el murmullo de las gotas en el techo y los cristales. El viaje se le hizo más largo que nunca, y eso que lo había recorrido con él millones de veces. Pero cuando uno va recordando los buenos momentos con la consciencia de que no se repetirán de ningún modo, acostumbra a sentir eternos los tránsitos entre un acontecimiento y otro. Del dolor del primer acontecimiento, a la aceptación de el, solamente quedaban unos kilómetros. 
¿Alguien sabría explicar con exactitud lo que se siente al perder a una persona querida? No hablo de que deje de amarte, de hablarte, que se vaya a otro país u otra ciudad. Hablo de perderla porque pierde la vida.
La incertidumbre evita la explicación, porque la cantidad de sentimientos y de vacíos se vuelve infinita por momentos. Y quizás nunca llegamos a asumir las consecuencias de una pérdida.  Se trata de echar de menos y no tener como decírselo, se trata de llorar la espera que nunca termina, siendo consciente de ello. Se trata de huir como si estuviésemos en una cinta andadora, huir sin avanzar con el recuerdo y las lágrimas pegadas al cuerpo por mucho que nos limpiemos. Asumir que debemos olvidar si algo les pasa, si algo les duele o les alegra, si piensan en ti... Porque ya no habrá nada de eso. Se trata de ver como el mundo sigue girando mientras nosotros lo intentamos frenar inútilmente con las manos.

jueves, 7 de julio de 2011

Lady Madrid



Era una chica corriente más bonita que ninguna. Era tan joven que tenía más noches que la luna y tan afortunada que en los días de suerte dormía en las estaciones de tren. Tiraba a matar, era lo más rock and roll de su barrio y vestía pantalones ajustados de la época de los Burning, los Ronaldos y Lou Reed. Todas la conocimos y a todos nos tomó prestado el corazón, incluso a los heroes de barrio. Y desde entonces, algunas veces dejábamos de haberla olvidado para siempre y nos preguntábamos dónde estaría. Le llamaban Lady Madrid y se decía que era la estrella de los tejados de 1996.  (doyourealywanttoliveforever.blogspot.com/

miércoles, 6 de julio de 2011

Esta no es manera de vivir.





A veces tenemos la sensación de que nadamos solos en este mar inmenso, que se nos cansan las piernas de tanto luchar contra corrientes y remolinos. Que vamos sin barco y sin rumbo fijo. Y me cuesta mucho encaminar mis pisadas. Parece que cuanto más claras tengo las cosas, más rápido se desvanecen sin dejarme ninguna solución. Es entonces cuando todos los motivos que tenía para sonreír se van al cielo en forma de nubes grises que estallan al mínimo contacto. Y últimamente siento que me voy desprendiendo cada vez más. Que tengo ganas de empezar de cero, por mi propia cuenta.  Que a veces sólo necesito que me digan que todo va a ir bien, que lo único que importa es que pueda sonreír al acostarme en las noches y no volver a casa ahogándome en lágrimas que dejo tiradas en el portal antes de entrar. Pero eso a nadie le importa. Y se me hace todo cuesta arriba, una cuesta cada vez más empinada en la que me voy quedando sin fuerzas. Vacía. Perdiéndome entre el frío y entre todas aquellas cosas que no soy capaz de encontrar.























Las personas no son ridículas por lo que son, sino por lo que quieren aparentar ser.