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domingo, 6 de noviembre de 2011

Freedom.


Mientras luchaba, veía a personas hablando en nombre de la libertad, y cuanto más defendían este derecho único, más esclavas se mostraban de los deseos de sus padres, de un matrimonio en el que prometían quedarse junto al otro «el resto de su vida», de la báscula, de los regímenes, de los proyectos interrumpidos a la mitad, de los amores a los que no se podía decir «no» o «basta», de los fines de semana en que se veían obligadas a comer con quien no deseaban... Personas esclavas del lujo, de la apariencia del lujo, de la apariencia de la apariencia del lujo... Esclavas de una vida que no habían escogido, pero que habían decidido vivir porque alguien las había convencido de que era mejor para ellas. Y así seguían en sus días y noches iguales, donde la aventura era una palabra en un libro o una imagen en la televisión siempre encendida. 
Libre. Libre soy ahora, y libre era entonces, porque la libertad aún sigue siendo lo que más aprecio en este mundo. Claro que eso me llevó a hacer cosas que no debería haber hecho y que no volveré a repetir, a tener muchas cicatrices en mi cuerpo y en mi alma, a herir a alguna gente, a la cual acabé pidiendo perdón, en una época en la que comprendí que podía hacer cualquier cosa, excepto forzar a otra persona a seguirme en mi locura, en mi sed de vivir. 

3 comentarios:

Carlos Rodríguez Arias dijo...

LA última frase me mata, me encanta, me apasiona
Un beso

Beta. dijo...

Es buenisimo, de verdad. Cada vez me sorprender mas´, y a mejor :D
Besos

Marlene dijo...

Me da RABIA leer textos así porque tengo tantas cosas que decir que no soy capaz de decir ninguna, y me gusta y encanta tanto que no tengo palabras para describirlos, solo me salen palabrotas como: ASÍ SE ESCRIBE COÑO, o cosas así jajajaja espero que te anime por lo menos :) un besazo